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miércoles, 15 de abril de 2015

Escolarización de niños de urgencia en la Comunidad de Madrid

Leyendo una noticia reciente sobre los servicios de urgencia en la comunidad de Madrid, me encontré con un periodista, que había indagado sobre este tema y afirmaba ciertos datos escalofriantes como, que algunos profesores, alertaban que varios alumnos llegan al colegio sin haber desayunado por las mañanas, y que por lo tanto, se han detectado casos puntuales de déficit en la alimentación.
Si observamos lo que opinan las personas que forman parte de colegios de trabajadores sociales de Madrid, ellos llegan a decir, que cada vez hay más gente llamando a su puerta, ven casos de niños que se alimentan solo con arroz o viven hacinados con otras familias. Incluso, muchos de ellos eran personas que nunca habían necesitado ayuda.
Todos estos trabajadores, son testigos de la incidencia de la crisis sobre los niños en Madrid. De hecho, cada vez más familias se ven obligadas a acudir a entidades sociales o a solicitar ayudas públicas para alimentar y vestir a sus hijos, según advierten trabajadores sociales, asociaciones de ayuda a la infancia y representantes de la comunidad educativa (padres y profesores).
Observando también por otro lado, la organización caritativa y humanitaria más grande del mundo, en este caso Cáritas, ha atendido este verano a un 30% más de niños madrileños que el año pasado en sus recursos sociales y campamentos. Allí se les da el desayuno, la comida y la merienda. Los padres los llevan principalmente para que puedan estar alimentados, durante el tiempo que han cerrado los colegios. Pero también acuden cada vez más a estos recursos en busca de ropa, pañales, artículos de higiene como cepillos de dientes o champú, y ayudas para el material escolar.
El 81% de las familias que acuden a Cáritas tienen hijos y el 60% de ellos carecen de las necesidades más básicas. La Federación Injucam, engloba 44 asociaciones de ayuda a la infancia por toda la región. Actualmente atiende cerca de 5.000 niños en la comunidad y su número aumenta desde la crisis, antes, trabajaban con cerca de 3.000 niños.
El informe de Unicef La Infancia en España 2013-2014 eleva hasta el 18,9% el porcentaje de menores madrileños que están en riesgo de pobreza. Es decir, sus familias viven con menos del 60% de los ingresos medios de los hogares de la región (menos de 15.455 euros anuales para una familia de dos adultos y dos niños). Las dificultades económicas de los padres están obligándoles a reducir las necesidades más básicas de sus hijos: menos comida o alimentos de menor valor nutricional, menos prendas de vestir, reducción del gasto en material escolar y pérdida de la vivienda como consecuencia de desahucios.



La alimentación es lo último que se toca. Cuando un padre llega al punto de poner todos los días macarrones en la mesa ya ha tenido que dejar muchas cosas por el camino, como reducir el gasto en ropa, compartir vivienda o vender todos sus bienes.
El 58% de los perceptores de la Renta Mínima de Inserción tienen hijos, además, gran parte de los padres que piden comida o ropa proceden de la clase media, por lo tanto hay que olvidarse de una vez por todas, del perfil clásico del pobre. A los servicios sociales municipales ya llegan familias normalizadas, gente que tenía su trabajo e incluso formación cualificada, personas que han agotado todas las prestaciones posibles y solo les queda la ayuda de emergencia para sus hijos.
Familias con menores también acuden en busca de ayudas a las administraciones públicas. Durante 2012, 13.923 familias con niños solicitaron cobrar la Renta Mínima de Inserción (RMI), la ayuda económica que presta la Comunidad a las personas con escasos ingresos. La petición de esta paga por parte de padres con hijos va a más: el número de solicitantes aumentó un 10,7% respecto a 2011, según datos facilitados por la Consejería de Asuntos Sociales. De hecho, el 58% de los perceptores ya son núcleos familiares con niños.
También el Ayuntamiento de la capital dispone de ayudas de emergencia para cubrir necesidades básicas: en 2012 se dieron 1.057 prestaciones de este tipo, que consiste en aportaciones económicas para gastos de urgencia, como la comida de la semana, ropa para el cambio de estación o dinero para pagar el alquiler. Sin embargo, los trabajadores sociales creen que esa cantidad es insuficiente.
Además de estas ayudas, el Consistorio madrileño defiende la existencia de "mecanismos para que los centros escolares detecten casos de malnutrición y se subsanen"
Por lo tanto, no cabe duda alguna de que existen situaciones familiares que impiden atender adecuadamente las necesidades básicas de sus hijos, y que afectan a su integridad y desarrollo, entendiéndose estos casos como situaciones de “urgencia social”. 

Para estas situaciones las instituciones educativas y sociales de atención a la infancia de la 
Comunidad de Madrid, arbitran procedimientos ágiles que permiten atender con rapidez a los niños, propiciando su escolarización gratuita en centros específicos de Educación Infantil o en centros de Educación Infantil y Primaria, planteando así, soluciones alternativas en el entorno familiar del niño, evitando el internamiento del menor siempre que sea posible mediante ayudas sociales y/o educativas.
El Acuerdo de Colaboración entre la Dirección General de Educación Infantil y Primaria de la Consejería de Educación y el Instituto Madrileño de la Familia y el Menor de 31 de marzo de 2014, coordina la promoción de la atención integral a la infancia, para la  protección del menor por los poderes públicos mediante la prevención y reparación de las situaciones de riesgo.
El procedimiento se inicia con el análisis de estas situaciones de riesgo para el menor por parte de los servicios sociales municipales, trasladando dicha información a la Comisión de Tutela del Instituto Madrileño de la Familia y el Menor.
La solicitud será remitida por el director/a de los servicios sociales, se acompañará de un informe social que se justifique y la  una propuesta de tres centros de Educación Infantil que se consideren adecuados para la escolarización del niño. Con base en esta documentación la Comisión de Tutela del Menor evalúa el expediente, y dictamina la situación de "urgencia social" del menor.
Una vez dictaminada la urgencia social, la Comisión de Tutela del Menor gestiona la plaza escolar con la Consejería de Educación, quien decide el centro que mejor se ajuste a las necesidades manifestadas, para lo cual, y con el fin de agilizar el procedimiento de escolarización, la Dirección del Área Territorial adelanta con carácter urgente la decisión adoptada.
En el caso de niños con necesidades educativas especiales, interviene también el Equipo de Atención Temprana  
Finalmente la Comisión de Tutela del Menor es la encargada de transmitir esta información a los servicios sociales solicitantes para que estos a su vez comuniquen a la familia del menor el nombre y dirección del centro escolar asignado, para la formalización de la matrícula, y les insta a que aporten al centro los datos elementales que ha de tener en consideración el equipo educativo para planificar una mejor atención al menor.
Asimismo la Comisión de Tutela del Menor informará al centro de educación infantil asignado que se ha dictaminado la situación de “urgencia social” del menor de que se trate a los efectos de su escolarización adjuntando en dicho escrito una ficha a cumplimentar por el centro de cara a la gestión en su caso de la correspondiente exención del abono íntegro del servicio de comedor.
Los servicios sociales municipales implicados, en colaboración con la dirección del centro y el trabajador social del Equipo de Atención Temprana de la zona en su caso, realizarán un seguimiento del aprovechamiento de la plaza concedida.
Una vez concluido el curso escolar en que se dictaminó la situación de “urgencia social” ha de considerarse que el niño puede seguir escolarizado en el centro sin ocupar plaza de “urgencia social”.



En 2014, el 33 por ciento de las solicitudes recibidas provinieron del municipio de Madrid, el 15% de Parla, el 12% de Alcalá de Henares, el 11% de Leganés, y el 29% restante distribuido entre el resto municipios de la Comunidad de Madrid.
De esta forma, los padres pueden disponer de un recurso de apoyo, durante el ejercicio escolar en que se presentan las dificultades que impiden la atención de los niños, mientras encuentran soluciones.


Uno de los centros públicos de primer ciclo de Educación Infantil perteneciente a la Red Pública de gestión directa de Escuelas Infantiles de la Comunidad de Madrid, es el centro, GAIA, que parte de un proyecto común para compensar las desigualdades sociales.